Además de una producción de alimentos saludable, sin productos de síntesis el enfoque agroecológico propone claramente acortar los circuitos de comercialización y favorecer la reconexión entre productores y consumidores.

Es en este punto donde los municipios que apuesten por la agroecología pueden favorecer al tener entre sus competencias las relativas a los mercados. Ahora para ello es preciso trabajar en las dos direcciones tanto en fomentar la producción local de alimentos -cuestión condicionada por las características y especificidades de los territorios y la evolución de la agricultura y ganadería en el municipio-, como en la dinamización del consumo de proximidad, sin duda con unos hábitos de alimentación cada día más alejados de la famosa dieta mediterránea.

Desde 1981 existe el mercadillo de agricultores, ganaderos y artesanos de Villa de Mazo gracias a la iniciativa de un grupo de pequeños agricultores y ganaderos, al que se sumaron también artesanos cuyas producciones no podían competir en los mercados habituales. Se trata de una iniciativa ejemplar de lo que hoy denominamos como circuito corto de comercialización, es decir, una forma de comercio comprometida con el desarrollo económico local, con la cooperación y las relaciones socio-económicas entre productores y consumidores en un ámbito geográfico cercano, basado en la venta directa sin intermediarios o, como máximo con un intermediario entre productores o elaboradores y los consumidores finales, vinculada siempre a producciones de pequeña escala en el mercado, consiguiendo también precios más bajos que la competencia.

En la actualidad el Mercadillo de Villa de Mazo conserva la esencia y la filosofía de sus inicios y se rige por una ordenanza municipal denominada Reglamento de Servicio de Mercado aprobado por el Pleno de la Corporación el 27 de enero de 1994, que introduce algunas modificaciones en relación al acuerdo de aprobación inicial publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de 10 de diciembre de 1993. Dicho Reglamento plasma las normas principales de funcionamiento, garantizando con ello la consecución de los objetivos que marcan la agenda del Ayuntamiento en cuanto a la apuesta por la defensa de los productos locales de calidad, diferenciados y de cercanía.

Los órganos de gobierno del Mercadillo parten de los órganos de gobierno del Ayuntamiento de Villa de Mazo que ejerce las competencias plenas sobre el servicio de Mercado ejerciendo la intervención administrativa y la inspección sanitaria, así como la función disciplinaria, a la que se suman los integrantes usuarios del Mercadillo en las diferentes secciones de agricultores, ganaderos, elaborados agroalimentarios locales y artesanía. En la actualidad la figura del encargado del mercadillo la ejerce una empresa externa que está en continuo contacto con el Ayuntamiento de Villa de Mazo a través de la Agencia de Desarrollo Local.

 

 

Entre los ayuntamientos socios de la Red TERRAE, los municipios de Canarias cuentan ya con la tradición de tener regulado los mercados de productores o mercadillos, como instrumentos que facilitan esta conexión. Entre otros nos parece significativo presentar el caso de Villa de Mazo en la isla de La Palma.

Es cierto que, gracias a la biodiversidad de los agrosistemas, en Villa de Mazo se puede contar con una amplia producción de alimentos. Así a lo largo de su territorio cuenta con zonas de regadío en las cotas más bajas (principalmente plátano para la exportación), cultivo de vid en cotas más altas, frutales y producción minifundista de hortalizas en las medianías del municipio. Y que además cuenta con más de 1000 ha de cultivos abandonados, cuestión que les llevó en 2012 a iniciar el banco de tierras y sumarse a la Red TERRAE.

El Mercadillo constituye, por tanto, un importante recurso en el que se apoyan las iniciativas que han venido desarrollándose desde el Ayuntamiento, especialmente desde la puesta en marcha el proyecto Agroecológico municipal, referente en la isla de La Palma. Igualmente, desde el ayuntamiento han sido desarrollados numerosos proyectos de formación y animación de la población para conseguir un mejor aprovechamiento del territorio, generar iniciativas de empleo y autoempleo en formatos sostenibles.

El concepto de “circuitos cortos de comercialización”, tan tradicional como actual, ha servido de apoyo a los proyectos de formación desarrollados en el municipio en los últimos años, especialmente a partir de la formaciónEconomía Circular TERRAE: Emplea-verde y alimentos eco-kilómetro cero” organizada desde la Red TERRAE que en Villa de Mazo, se impartió en noviembre de 2014.

Juntar al sector de la restauración y el pequeño comercio local, con agricultores y ganaderos para tratar de unir intereses, cerrar acuerdos y mejorar la competitividad en la oferta de restauración con un enfoque de responsabilidad ambiental y social. Experimentando contratos con la marca “Eco Km 0 Terrae” y promocionando estas nuevas tendencias en los consumidores preocupados por el apoyo a las producciones locales, tradicionales, frescas y de la máxima calidad.

 

Resultado de este trabajo de dinamización y con el impulso de esta experiencia formativa, en la que participaron operadores de los puestos de venta del mercadillo, alumnos de la escuela de emprendimiento agroecológico y profesionales del sector de la restauración, se produjo el acercamiento entre productores y restauradores de tal forma que se cerraron un total de 7 acuerdos para la distribución de productos kilómetro 0. Es cierto que desde entonces, algunos de estos acuerdos perduran y otros han cesado debido a diferentes causas, consideradas como las debilidades del proyecto; entre ellas, el cese de algunas de las empresas, la dificultad de acceso a la tierra por la desconfianza de los propietarios, la falta de formación profesional de los emprendedores, la falta de infraestructuras en áreas que no son cultivos de exportación, como accesos rodados, conducciones de riego o cerramientos adecuados. También y de manera especial la incertidumbre ligada al cambio climático, especialmente el drástico descenso de la pluviometría.

Desde el Ayuntamiento continúan las labores de acompañamiento garantizando así la consolidación de las iniciativas en el marco de un proyecto agroecológico local, promoviendo que se sumen más actores a las mismas.

En estos meses de confinamiento además se ha experimentado una reafirmación de la voluntad de los habitantes y ciudadanos de apoyar la producción local de alimentos, que se ha manifestado en una mayor demanda y que esperemos que sirva para consolidar las iniciativas agroecológicas locales.

Además reconectar a productores y consumidores supone devolver la dignidad y reconocimiento a agricultores y ganaderos que suministran alimentos cercanos y saludables.

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